¿Es mi dolor de muelas una urgencia? Cuándo llamar al dentista y cuándo acudir a urgencias
Son las 2 de la madrugada de un sábado y estás dando vueltas por la cocina con un dolor de muelas punzante que parece como si alguien te estuviera golpeando la mandíbula con un martillo neumático. ¿Te suena? No estás solo, ni mucho menos: casi dos millones de estadounidenses acaban en urgencias cada año por problemas dentales, y la mayoría se hace exactamente la misma pregunta que tú: «¿De verdad tengo que ir a urgencias o puedo esperar hasta el lunes?».
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Como dentista que ha atendido innumerables llamadas fuera del horario de consulta de pacientes que se encontraban realmente angustiados, lo entiendo perfectamente. El dolor de muelas puede ser absolutamente insoportable, y cuando uno está sufriendo, es difícil pensar con claridad si necesita atención de urgencia inmediata o si puede controlar el dolor de forma segura hasta que pueda acudir al dentista.
La verdad es que la mayoría de los dolores dentales —incluso los intensos— no requieren acudir a urgencias. De hecho, alrededor del 94,5 % de las personas que acuden a urgencias por problemas dentales reciben tratamiento y son enviadas a casa el mismo día, a menudo solo con analgésicos y la recomendación de acudir al dentista. Sin embargo, hay ocasiones en las que el dolor dental indica una verdadera emergencia médica que requiere atención inmediata.
Te voy a explicar cómo distinguir entre ambas situaciones, qué puedes hacer para controlar el dolor de forma segura en casa y cuándo es imprescindible acudir a urgencias.
Verdaderas urgencias dentales: cuando cada minuto cuenta
Una verdadera urgencia dental es cualquier situación en la que retrasar el tratamiento pueda poner en peligro la vida o provocar daños permanentes. Estas situaciones requieren atención médica inmediata, no basta con llamar al teléfono de guardia de su dentista.
Acude inmediatamente al servicio de urgencias si presentas:
Hinchazón facial grave que afecta a la respiración o a la deglución: si la hinchazón provocada por una infección dental se ha extendido a la cara, el cuello o debajo de la mandíbula hasta el punto de que le resulte difícil respirar, tragar o abrir la boca, se trata de una urgencia médica. La infección podría estar extendiéndose a los espacios que rodean las vías respiratorias, lo que puede poner en peligro la vida.
Fiebre alta con dolor dental: una fiebre superior a 38,3 °C (101 °F), junto con dolor dental o hinchazón facial, indica que la infección podría estar extendiéndose más allá del diente hacia el torrente sanguíneo o los tejidos circundantes.
Dificultad para tragar o respirar: cualquier problema dental que dificulte la respiración o la deglución requiere atención médica de urgencia inmediata, sin excepciones.
Traumatismos graves en la cara o la boca: si has sufrido un accidente y tienes dientes rotos, además de posibles fracturas de mandíbula, cortes que no dejan de sangrar o sospecha de traumatismo craneal, lo primero que debes hacer es acudir al servicio de urgencias.
Un diente que se ha caído por completo: lo ideal es acudir a un dentista de urgencias en menos de una hora. Pero si es de madrugada y no hay servicio de urgencias dentales disponible, el servicio de urgencias del hospital puede ayudarte a conservar el diente hasta que puedas acudir al dentista. Mantén el diente húmedo en leche o en tu propia saliva; nunca en agua.
Lo importante es comprender lo siguiente: los servicios de urgencias son excelentes para tratar infecciones y traumatismos que ponen en peligro la vida, pero normalmente no pueden ofrecer un tratamiento dental definitivo. Pueden recetar antibióticos, administrar analgésicos potentes y atender cualquier problema médico urgente, pero aún así tendrás que acudir a un dentista para tratar el problema dental en sí.
Problemas dentales urgentes: son graves, pero pueden esperar a que acuda al dentista
La mayoría de los dolores de muelas intensos entran en esta categoría: son realmente urgentes y requieren atención inmediata, pero no suponen un peligro inmediato para la vida. Estas situaciones suelen poder tratarse con analgésicos y llamando al teléfono de urgencias de tu dentista.
Llama al número de atención fuera del horario habitual de tu dentista en los siguientes casos:
Dolor dental intenso sin hinchazón facial: ese dolor intenso y punzante que te mantiene despierto es muy molesto, pero si no hay hinchazón que te impida respirar o tragar, normalmente puede esperar hasta que acudas al dentista. A menudo, esto es un signo de que el nervio del interior del diente está inflamado o infectado.
Un diente roto con bordes afilados: si se te ha astillado o roto un diente y los bordes te cortan la lengua o la mejilla, debes acudir al dentista lo antes posible, aunque no se trata de una urgencia. Tu dentista puede limar los bordes afilados y determinar si el diente necesita un tratamiento más exhaustivo.
Una corona o un empaste que se ha caído y provoca dolor: La pérdida de una corona o un empaste puede dejar al descubierto la estructura sensible del diente y causar un dolor intenso, pero normalmente se puede soportar hasta que puedas acudir al dentista.
Hinchazón localizada sin problemas respiratorios: es habitual que aparezca algo de hinchazón alrededor de un diente dolorido cuando hay una infección, pero si no te impide respirar, tragar o abrir la boca, por lo general es seguro esperar a recibir atención dental mientras te tratas el dolor con analgésicos.
Alveolitis seca tras la extracción de un diente: esta dolorosa complicación tras la extracción de un diente resulta muy molesta, pero no es peligrosa. Tu dentista puede ofrecerte un tratamiento específico que, por lo general, no se puede recibir en urgencias.
La mayoría de las clínicas dentales disponen de un número de urgencias fuera del horario habitual que le pone en contacto con su dentista o con un compañero de guardia. No dude en llamar: preferimos orientarle sobre cómo controlar el dolor de forma segura en casa antes que dejar que sufra innecesariamente o que acuda a urgencias, lo cual resultaría costoso y no resolvería el problema subyacente.
Tratamiento seguro del dolor: lo que realmente funciona
Cuando se sufre un dolor de muelas intenso, un tratamiento eficaz del dolor puede marcar la diferencia entre pasar una noche soportable y un auténtico calvario. A continuación te indicamos qué es lo que realmente funciona, según las directrices odontológicas actuales:
El enfoque más eficaz combina dos tipos de analgésicos:
Ibuprofeno (Advil, Motrin): Tome entre 400 y 600 mg cada 6-8 horas. El ibuprofeno es especialmente eficaz para el dolor dental, ya que reduce la inflamación alrededor del diente, que suele ser la causa del dolor. No supere los 2400 mg en 24 horas.
Paracetamol (Tylenol): Tome entre 500 y 1000 mg cada 6-8 horas, hasta un máximo de 3000 mg al día. Puede tomarlo junto con ibuprofeno: ambos actúan de forma diferente y se complementan bien.
Esta combinación suele ser más eficaz que los analgésicos opioides recetados para el dolor dental, y es mucho más segura. Siga siempre las instrucciones del envase y no supere las dosis recomendadas.
Medidas adicionales para mayor comodidad:
- Compresa fría: aplícate hielo envuelto en una toalla en la parte exterior de la mejilla durante 15-20 minutos cada vez. Esto puede ayudar a reducir la hinchazón y a aliviar el dolor.
- Duerme con la cabeza elevada: utiliza una almohada adicional para mantener la cabeza más alta que el corazón, lo que puede reducir el flujo sanguíneo hacia esa zona y aliviar el dolor punzante.
- Evita las temperaturas extremas: no tomes helados ni café caliente, ya que los cambios bruscos de temperatura pueden provocar más dolor en un diente que ya está sensible.
- Enjuague suave con agua salada: Mezcla 1/2 cucharadita de sal en agua tibia y enjuaga suavemente la zona dolorida. No enjuagues con fuerza, ya que esto podría aumentar el dolor.
Qué hay que evitar: No apliques aspirina directamente sobre los dientes o las encías, ya que puede provocar quemaduras químicas. Evita también los geles anestésicos que contengan benzocaína si tienes previsto acudir al dentista en breve, ya que pueden interferir con los anestésicos dentales.
Tomar la decisión correcta: un marco para la toma rápida de decisiones
Cuando sientes dolor y te cuesta pensar con claridad, aquí tienes una guía sencilla que te ayudará a decidir qué hacer:
Hazte estas preguntas:
- ¿Puedo respirar y tragar con normalidad? Si no → Acude inmediatamente a Urgencias
- ¿Tengo una hinchazón facial importante? Si es así → Llama primero a tu dentista; es posible que te derive a urgencias
- ¿Tengo más de 38,3 °C de fiebre? Si es así → Esto indica que la infección se está propagando; llama a tu dentista o acude a urgencias
- ¿Se puede controlar el dolor con medicamentos de venta libre? Si es así → Llama al teléfono de urgencias de tu dentista y solicita una cita urgente
- ¿Tengo pensamientos de autolesión debido al dolor? Si es así → Busca atención médica inmediata
Recuerda que tu dentista conoce tu historial dental y es la persona más indicada para orientarte en situaciones dentales urgentes. La mayoría de las clínicas dentales disponen de información de contacto para casos de emergencia, y muchos dentistas están dispuestos a recetarte medicamentos o a orientarte por teléfono para ayudarte a sobrellevar la situación hasta que puedas acudir a la consulta.
Si no consigues localizar a tu dentista y no estás seguro de si tu situación constituye una urgencia médica, la mayoría de los hospitales disponen de líneas de atención telefónica atendidas por enfermeras a las que puedes llamar para que te orienten. En caso de duda, es mejor pecar de precavido, pero ten en cuenta que la mayoría de los dolores de muelas, aunque resulten muy molestos, se pueden controlar de forma segura hasta que puedas recibir la atención dental adecuada.
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Preguntas frecuentes
P: ¿Me sacarán la muela en urgencias o me harán una endodoncia?
R: No, por lo general, los servicios de urgencias no pueden ofrecer tratamientos dentales definitivos, como extracciones o endodoncias. Los médicos de urgencias pueden recetar antibióticos para las infecciones, administrar analgésicos y tratar cualquier complicación que ponga en peligro la vida, pero tendrás que acudir a un dentista para recibir un tratamiento dental propiamente dicho. Por eso, alrededor del 94,5 % de las visitas a urgencias por motivos dentales terminan con el alta el mismo día.
P: ¿Cómo puedo saber si la infección dental se está extendiendo?
R: Los signos de alerta de una infección que se está extendiendo incluyen hinchazón facial (especialmente alrededor de los ojos o debajo de la mandíbula), fiebre, dificultad para tragar o abrir la boca, inflamación de los ganglios linfáticos del cuello y malestar general. La hinchazón localizada justo alrededor del diente es habitual y, por lo general, no es peligrosa, pero la hinchazón que afecta a zonas más amplias de la cara o el cuello requiere atención inmediata.
P: ¿Puedo tomar antibióticos para el dolor de muelas en lugar de ir al dentista?
R: Los antibióticos por sí solos no curan un problema dental; solo ayudan a controlar la infección de forma temporal. El origen de la infección (como una caries o un nervio dañado) debe ser tratado por un dentista. Tomar antibióticos sin abordar el problema dental subyacente suele provocar que la infección reaparezca, a veces con mayor intensidad que antes.
P: ¿Es seguro tomar ibuprofeno y paracetamol a la vez?
R: Sí, es seguro tomar ibuprofeno y paracetamol juntos para el dolor dental: actúan mediante mecanismos diferentes y pueden resultar muy eficaces cuando se combinan. Solo hay que asegurarse de no superar la dosis recomendada de ninguno de los dos medicamentos. Esta combinación suele ser más eficaz para el dolor dental que los opioides recetados y mucho más segura.
P: ¿Qué debo hacer si no puedo permitirme una atención dental de urgencia?
R: Muchas facultades de odontología ofrecen atención de urgencia a precio reducido, y algunos centros de salud comunitarios cuentan con servicios odontológicos. Si tienes un dolor intenso, llama de todos modos a tu dentista: muchos están dispuestos a acordar planes de pago para situaciones de urgencia. Algunos dentistas también participan en programas que prestan atención de urgencia independientemente de la capacidad de pago. No dejes que las preocupaciones económicas te impidan buscar atención si tienes síntomas de una infección grave.
